El perfil del administrador de sistemas
Las grandes empresas y organizaciones dependen cada vez más de sus recursos de computación y de cómo éstos son administrados para adecuarlos a las tareas. El gran incremento de las redes distribuidas, con sus equipos servidores y clientes, ha creado una gran demanda de un nuevo perfil laboral: el llamado administrador de sistemas.
El administrador de sistemas tiene una amplia variedad de tareas importantes. Los mejores administradores de sistema suelen ser bastante generalistas, tanto teóricamente como prácticamente. Pueden enfrentarse a tareas como: realizar cableados de instalaciones o reparar cables; instalar sistemas operativos o software de aplicaciones; corregir problemas y errores en los sistemas, tanto hardware como software; formar a los usuarios, ofrecer trucos o técnicas para mejorar la productividad en áreas que pueden ir desde aplicaciones de procesamiento de textos hasta áreas complejas de sistemas CAD o simuladores; evaluar económicamente compras de equipamiento de hardware y software; automatizar un gran número de tareas comunes, e incrementar el rendimiento general del trabajo en su organización.
La relación con los usuarios finales de la organización puede establecerse de diferentes maneras: o bien mediante la formación de usuarios o bien por ayuda directa en el caso de presentarse problemas. El administrador es la persona encargada de que las tecnologías utilizadas por los usuarios funcione adecuadamente, o sea, que los sistemas cumplan las perspectivas de los usuarios, así como las tareas que éstos quieran realizar.
Hace años, y aún actualmente, en muchas empresas u organizaciones no hay una perspectiva clara del papel del administrador. En los inicios de la informática (años ochenta y noventa) en la empresa, el administrador era visto en un principio como la persona “entendida” en ordenadores (el “gurú”) que se encargaba de poner máquinas y que vigilaba o las reparaba en caso de problemas. Normalmente, era una especie de informático polivalente que tenía que solucionar los problemas que fueran apareciendo. Su perfil de currículum no era claro, ya que no necesitaba tener amplios conocimientos, sino sólo tener conocimientos básicos de una decena (como mucho) de aplicaciones (el procesador de texto, la hoja de cálculo, la base de datos, etc.), y algunos conocimientos básicos de hardware eran suficientes para las tareas diarias. Así, cualquier simple “entendido” en el tema podía dedicarse a este trabajo, de manera que no solían ser informáticos tradicionales, y muchas veces incluso se llegaba a una transmisión oral de los conocimientos entre algún “administrador” más antiguo en la empresa y el nuevo aprendiz.
Con lo anterior, nos encontrábamos de alguna manera en la prehistoria de la administración de sistemas (aunque hay personas que siguen pensando que básicamente se trata del mismo trabajo). Hoy en día, en la época de Internet y de los servicios distribuidos, un administrador de sistemas es un profesional (con dedicación propia y exclusiva) que proporciona servicios en la “arena” del software y hardware de sistemas. El administrador tiene que llevar a cabo varias tareas que tendrán como destino múltiples sistemas informáticos, la mayoría heterogéneos, con objeto de hacerlos operativos para una serie de tareas.
Actualmente, los administradores necesitan tener unos conocimientos generales (teóricos y prácticos) de áreas muy diversas, desde tecnologías de redes, sistemas operativos, aplicaciones de ámbitos diversos, programación básica en una amplia variedad de lenguajes de programación, conocimientos amplios de hardware –tanto del ordenador como de los periféricos usados– tecnologías Internet, diseño de páginas web, bases de datos, etc. Y normalmente también es buscado con el perfil de conocimientos básicos sobre el área de trabajo de la empresa, ya sea química, física, matemáticas, etc. No es de extrañar, entonces, que en una empresa de tamaño medio a grande se haya pasado del “chapuzas” de turno a un pequeño grupo de profesionales con amplios conocimientos, la mayoría con nivel académico universitario, con diferentes tareas asignadas dentro de la organización.
Debido a la gran cantidad de conocimientos, no es extraño que aparezcan a su vez diferentes subperfiles de la tarea del administrador. En una gran organización puede ser habitual encontrar a los administradores de sistemas operativos (UNIX, Mac, o Windows), que suelen ser diferentes: administrador de bases de datos, administrador de copias de seguridad, administradores de seguridad informática, administradores encargados de atención a los usuarios, etc.
En una organización más pequeña, varias o todas las tareas pueden estar asignadas a uno o pocos administradores. Los administradores de sistemas UNIX (o de GNU/Linux) serían una parte de estos administradores (cuando no el administrador que tendrá que hacer todas las tareas). Normalmente, su plataforma de trabajo es UNIX (o GNU/Linux en nuestro caso), y requiere de bastantes elementos específicos que hacen este trabajo único. UNIX (y variantes) es un sistema operativo abierto y muy potente, y, como cualquier sistema software, requiere de cierto nivel de adecuación, configuración y mantenimiento en las tareas para las que vaya a ser usado. Configurar y mantener un sistema operativo es una tarea seria, y en el caso de UNIX puede llegar a ser bastante frustrante.
Algunas áreas importantes por tratar son:
a) Que el sistema sea muy potente también indica que habrá bastantes posibilidades de adaptarlo (configurarlo) a las tareas que queremos hacer. Habrá que evaluar las posibilidades que se nos ofrecen y cuán adecuadas son para nuestro objetivo final.
b) Un sistema abierto y ejemplo claro de ello es nuestro GNU/Linux, que nos ofrecerá actualizaciones permanentes, ya sea en la corrección de errores del sistema, como en la incorporación de nuevas prestaciones. Y, evidentemente, todo esto tiene unos impactos directos importantes en costes de mantenimiento de las tareas de administración.
c) Los sistemas se pueden utilizar para tareas de coste crítico, o en puntos críticos de la organización, donde no se pueden permitir fallos importantes, o que ralenticen o paren la marcha de la organización.
d) Las redes son actualmente un punto muy importante (si no el que más), pero también es un área de problemas potenciales muy crítica, tanto por su propia naturaleza distribuida como por la complejidad del sistema para encontrar, depurar y solucionar los problemas que se puedan presentar.
e) En el caso particular de los sistemas UNIX, y en nuestros GNU/Linux, la abundancia, tanto de versiones como de distribuciones diferentes del sistema, incorpora problemas adicionales a la administración, ya que es necesario conocer las problemáticas y diferencias de cada versión y distribución.
En particular, las tareas de administración del sistema y de la red suelen presentar particularidades diferentes, y a veces se tratan por separado (o por administradores diferentes). Aunque también pueden verse como dos caras del mismo trabajo, con el sistema propiamente dicho (máquina y software) por un lado, y el ambiente donde el sistema (el entorno de red) convive, por el otro.
Ya hemos comentado el problema de determinar qué es exactamente un administrador de sistemas, ya que en el mercado laboral inforamático no está demasiado claro. Era común pedir administradores de sistemas según categorías (establecidas en las empresas) de programador o ingenieros de software, las cuales no se adecuan correctamente.
Un programador es básicamente un productor de código; en este caso, un administrador obtendría poca producción, ya que en algunas tareas puede ser necesario, pero en otras no. Normalmente, será deseable que el administrador posea más o menos conocimientos dependiendo de la categoría laboral:
a) Alguna carrera o diplomatura universitaria. Preferentemente en informática, o en algún campo directamente relacionado con la empresa u organización.
Nota:
El perfil del administrador suele incluir estudios informáticos o afines a la organización junto con experiencia demostrada en el campo y conocimientos amplios de sistemas heterogéneos y tecnologías de red.
b) Suele pedirse de 1 a 3 años de experiencia como administrador (a no ser que el puesto sea para ayudante de uno ya existente). La experiencia también puede ampliarse de 3 a 5 años.
c) Familiaridad o conocimientos amplios de entornos de red y servicios. Protocolos TCP/IP, servicios de ftp, telnet, ssh, http, nfs, nis, ldap, etc.
d) Conocimientos de lenguajes de script para prototipado de herramientas o automatización rápida de tareas (por ejemplo, shell scripts, Perl, tcl, Python, etc.) y experiencia en programación de un amplio rango de lenguajes (C, C++, Java, Asm, etc.).
e) Puede pedirse experiencia en desarrollo de aplicaciones grandes en cualquiera de estos lenguajes.
f) Conocimientos amplios de mercado informático, tanto de hardware como de software, en el caso que haya que evaluar compras de material o montar nuevos sistemas o instalaciones completas.
g) Experiencia en más de una versión de UNIX (o sistemas GNU/Linux), como Solaris, AIX, AT&T SystemV, BSD, etc.
h) Experiencia en sistemas operativos no UNIX, sistemas complementarios que pueden encontrarse en la organización: msdos, Windows 9x/NT/2000/XP, VMS, sistemas IBM, etc.
i) Sólidos conocimientos del diseño e implementación de UNIX, mecanismos de páginas, intercambio, comunicación interproceso, controladores, etc,... por ejemplo, si las tareas de administración incluyen optimización de sistemas (tuning).
j) Conocimientos y experiencia en seguridad informática: construcción de cortafuegos (firewalls), sistemas de autentificación, aplicaciones de criptografía, seguridad del sistema de ficheros, herramientas de seguimiento de seguridad, etc.
k) Experiencia en bases de datos, conocimientos de SQL, etc.
l) Instalación y reparación de hardware y/o cableados de red y dispositivos.










